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| El otro blando de la nueva intifada palestina |
La "Intifada 2000" de los palestinos no sólo tiene como blanco a Israel. También parece estar orientada a los países árabes, para buscar una solución al complejo tema de los cientos de miles de refugiados palestinos que residen en el Líbano y en otras naciones vecinas. Fuentes árabes bien documentadas que prefirieron mantener su anonimato señalaron en este sentido la necesidad de que este proceso lleve a un "Oslo árabe" a diferencia del Oslo al que asistió Israel tras la Intifada de 1987.
De hecho, los gobiernos árabes parecen advertir que éste es uno de los principales mensajes de la Intifada palestina, durante la cual se han visto arder las banderas de varios países árabes junto a la de Israel o la de Estados Unidos. Riad Al-Shiryan -un columnista del periódico Al-Hayat, de propietarios sauditas, conocido por su estilo frontal- prendió la luz roja hace algunos días al realizar un llamado sin precedentes para poner fin a la miseria de los refugiados palestinos que desde hace 52 años se ven desprovistos de todo derecho de ciudadanía en los países donde se encuentran refugiados. "Arafat está haciendo un juego político muy astuto, con el cual ejerce más presión sobre los árabes que sobre Israel", agregaron las fuentes. "Con sus "niños de la Intifada" se posiciona como David y hace que Israel aparezca alternativamente como Goliat o Sansón, pero son ellos (los palestinos) los que de hecho estarían tratando deliberadamente de tirar abajo el templo sobre la cabeza de todos", señaló otra fuente. "Lo cierto es que Arafat no está arriesgando todo sólo por un par de kilómetros de tierra aquí o allí o por fórmulas de alto vuelo sobre la soberanía de Jerusalén que podrían haber sido pospuestas por tiempo indefinido". "Jerusalén fue sólo el pretexto para enardecer a las masas árabes y usarlas como carta de presión contra sus propios gobiernos. Los palestinos no pueden afectar a Israel con piedras... pero sí pueden y afectarán a los árabes si es necesario, tratando de arrastrarlos a una devastadora guerra", agregó. "Pregúntele a cualquier palestino en forma privada y le dirá que Israel tomó la mitad de Palestina en 1948, mientras que los árabes tomaron el resto", aportó por su parte un investigador árabe. "Egipto y Jordania nunca ofrecieron independencia o ni siquiera autonomía a los palestinos durante los 19 años de "administración" de Gaza y Cisjordania", agregó. "Los países árabes han mantenido a los refugiados palestinos como parias, mientras que Israel al menos intentó integrarlos entre la población árabe". El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat, ha aprendido la lección de Oslo, señaló un ex socio del líder palestino, que quebró con el liderazgo de la Organización para la Liberación de Palestina tras el acuerdo de Oslo de 1993. En su opinión, las autoridades palestinas no van a exponerse firmando acuerdos de paz con Israel antes de que los árabes y el resto del mundo acuerden el modo para establecer definitivamente y compensar a los refugiados palestinos. Algunos diplomáticos árabes concuerdan en privado en que debe haber algo errado en una política árabe oficial que insiste en mantener a los refugiados palestinos como "virtuales rehenes", bajo condiciones miserables, recurriendo como argumento al derecho de éstos a la repatriación hacia lo que actualmente es Israel. "No pasará nunca, al menos no por los próximos cincuenta años, para graficarlo de modo suave", afirmaron al respecto fuentes diplomáticas. "Entonces, ¿Por qué las Naciones Unidas no hacen algo? ¿Por qué las Naciones Unidas no presionan a favor de un referendum entre los palestinos sobre el problema de los refugiados?" "Esta es la "bomba madre" de Arafat, de la cual los israelíes se han mofado durante años hasta que la encontraron justo en casa", afirmó una fuente palestina.
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