5 de Noviembre de 2000  
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Robaron en un comercio céntrico sin violentar puertas ni ventanas
El hecho ocurrió ayer en la "Galería Williams". Los delincuentes habrían utilizado una especie de gancho para apoderarse de varias prendas. El personal de seguridad no vio nada

"Esto no puede ser, es increíble", decía ayer con bronca una de las vendedoras de la casa de ropa para chicos que funciona en una galería del microcentro. Cuando la mujer abrió el negocio descubrió que habían robado varias prendas que se exhibían en un perchero y que el o los delincuentes se alzaron con la mercadería sin violentar puertas ni vidrieras.
El insólito robo se registró en la casa de ropa para chicos "Avignon", que está ubicada en 8 entre 48 y 49, en uno de los locales de la galería Williams.

Ayer a la mañana, poco después de entrar al local, una de las vendedoras descubrió que el perchero en donde colgaban las prendas en oferta ya no estaba repleto de vestidos y enteritos. Como por arte de magia, la mayor parte de la ropa que allí se exhibía había desaparecido.
Lo extraño del episodio es que ninguna de las personas que trabajan allí habían pasado por ese lugar durante las horas en que el comercio permaneció cerrado, es decir, entre el viernes a la noche y ayer a la mañana.
Nadie sabe entonces cómo se habría producido el robo. Pero hay un detalle que llama poderosamente la atención, los empleados hallaron los vidrios del local en perfectas condiciones, al igual que la puerta -que en un primer momento pensaron que había sido violentada-.
Lo que agrega otra cuota de incertidumbre al hecho, es que el lugar en donde funciona el negocio cuenta con personal de vigilancia durante la noche y que, una vez que cierran todos los locales, se bajan las cortinas metálicas que cierran las únicas dos entradas que tiene la galería.
Como la casa de ropa para chicos está ubicada en la parte central de la galería, sus vidrieras no dan a la peatonal. Por lo que resulta imposible que alguien que haya pasado por la vereda pueda sustraer la mercadería desde ese lugar.
Una de las probabilidades que manejan los empleados es que alguien, valiéndose de un gancho, aprovechó una rendija que hay entre la pared y la puerta de vidrio para sustraer las prendas del perchero que, casualmente, había quedado muy cerca de la pequeña abertura.
En tanto, una bijouterie ubicada en la misma galería que la casa de ropa para chicos también sufrió un robo en las últimas horas. Ayer, un delincuente armado irrumpió en el local y, antes de darse a la fuga, se apoderó de una importante suma de dinero.

El comerciante que fue asaltado llamó a la comisaría y la policía montó un operativo de rastrillaje para dar con el delincuente que alcanzó a tomar un taxi y escapó de la persecución policial.
El hecho se registró en horas de la tarde, cuando un supuesto cliente entró a una bijouterie ubicada la galería Williams. A punta de pistola, el delincuente le ordenó a la persona que atendía el local que le entregara la recaudación, tras lo cual, salió corriendo del lugar.
A pesar de la cantidad de personas que en esos momentos transitaba por la peatonal, el asaltante no reparó en límites y, con total despreocupación, corrió entre la gente hasta perderse de vista.
Tras una serie de investigaciones, la policía pudo determinar que un joven con un increíble parecido físico al del asaltante que buscaban había abordado un taxi en la parada de 7 y 51, minutos después de que se registró el robo.
La policía se dedicó entonces a rastrear al taxista ante el temor de que pudiera ser asaltado por el delincuente. La incertidumbre se sumó entonces a la desesperación cuando el chofer no respondía a los llamados que le hicieron por el equipo de radio.
Finalmente, el taxista respondió al llamado y contó que, afortunadamente, no había sufrido ningún robo. Además, aseguró que el pasajero cuya descripción coincidía con la de la persona que buscaba la policía, había abordado el taxi en pleno centro y se bajó en la zona de la Estación de Trenes, luego de pagar el viaje.
De acuerdo a la denuncia que se radicó en la comisaría, el delincuente se apoderó de una suma de dinero que ascendería a los 200 pesos.
En el hecho tomó intervención el personal de la comisaría primeras y las actuaciones del caso, caratulado como "robo calificado', quedaron a cargo del fiscal Víctor Violini.

          
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